lunes, 9 de diciembre de 2013

Tristeza


El otro día regresando a casa , por la carretera habitual iba fijandome en un ciclista, vestido de azul, "finito", con una bici muy bonita con las ruedas azules, ( aquí sigue entrando mi parte caraja, sería un "pepino de 4000 euracos", bueno pero ya se lo que es la tija), iba tranquilo respetuoso, y al adelantarle note que el tío iba disfrutando de lo que hacía, sin meterse con nadie.  Mi  "santo" ( termino estupendo de Elvira Lindo), hoy ha regresado a casa despúes de una operación de cúbito. Pero no se ha caido en el Mortirolo madrileño, ni en Moralzarzal, ni en Valdemorillo, ni en El Soplao, ni en La Quebranta, ni en los Pirienos ni en Navacerrada, ni en la Perico , no no se ha caido en nada de eso. Se ha caido al salir de una plaza a la que ha podido acceder, se ha caído por qué había una cadena sin señalizar, que alguien ha puesto ahí de mala manera. Y seguro que no pasa nada, que más da. Si en vez de ser él, que es alto, sano y fuerte, es una señora bajita, débil y de ochenta años pues quiza no lo cuente, o una mama joven pero con un carrito de un bebe. El caso es que llevamos un mes sin rutas, sin ropa deportiva que se tenga que secar, sin barritas que gastar, y sobre todo sin ilusión, y eso no se bien cómo se cura.

Pero bueno ya queda un día menos, y si, si hemos pasado la noche juntos, en una habitación estupenda, con vistas increibles, con un amanecer impresionante...pero hemos estado en mejores hoteles, aunque en este nos hayan dado una estupenda habitación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario