lunes, 8 de septiembre de 2014
Bicicletas Arellano, profesionalidad.
Ultimamente conozco muchas tiendas de bicicletas en diferentes puntos de Madrid. Más grandes, más pequeñas, especializadas en una marca. En las grandes tiendas por lo general , y me imagino debido al gran auge que tiene la práctica del ciclismo, te atienden con un poco de desdén. A veces parece que la imagen de marca, o el saber que los ciclistas invierten mucho dinero en su hobbi le situa en una posición por encima del resto de los humanos. Es cierto que también hay mucha tonteria entre los que disfrutan de la bici, y a veces las carreras, o los cruces en las carreteras parece que son una pasarela para exhibir todo lo bueno, nuevo y caro que uno lleva.
Sin embargo en Arellano, una pequeña tienda situada en Navalcarnero, lo que prima es la profesionalidad. http://www.arellanobikes.com/la_empresa.html. Federico es un profesional, a la hora de atender, con amabilidad, sin prisas, con interés. Da igual que hoy entremos y vayamos a realizar una reparaciónd e 10 euros, que vayas a comprar una bici e inviertas "un poquito más".
Se agradece que en estos tiempos de tanta superficialidad, la eficacia y la profesionalidad estén por encima del postureo.
Con el corazón dividido
Están subiendo los lagos, que emocionante, y que bien lo veo ahora, desde aquí sí que se ve bien, desde el salón de casa, y además sufro menos.
Hace poco más de dos meses todo fué distinto, ahí ví la subida a los lagos, en la glorieta que a la derecha se accede a Covadonga. Los nervios de siempre:
- "¿Y si ya han pasado?
- Que no, que no, es imposible que hayan pasado ya... y menos que hayan pasado los dos.
- Ah bueno, vale.
Y con el corazón partido, y con la emoción a flor de piel, esperas a ver quien llegará antes, uf que complicado es.
Todo el esfuerzo y toda la tensión ha merecido la pena, encima en una tierra como Asturias, que nunca defrauda.
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