Depende de cómo esté organizada la carrera, del entorno, de cómo se entregue la localidad dónde la carrera se lleva a cabo, del hotel dónde estemos alojados ( logicamente cuando es fuera de Madrid), dependiendo de todas estas cosas, mi visión como espectadora, coach, animadora, avituallamiento es muy distinto.
Ya he aprendido que los ciclistas entran con tiempo, que curioso verdad. Pues sí yo no lo sabía, si salen todos desde la misma línea de meta y corren lo mismo con esas pedazos bicis, pues llegarán según el esfuerzo que hagan y punto. Pues no, aprendí a no llegar a la meta cuatro horas antes por qué a pesar de mi devoción y admiración por mi ciclista no vuela, a pesar de las barritas y de esos guantes estupendos, y todas esas cosas, el tiempo, el entrenamiento, la edad, la situación en el momento de la salida, el tipo de ciclista que participe.... de cualquier forma yo el otro día vi entrar a Oscar Freire y a Perico Delgado, en Segovia y en seguida me puese nerviosa, fui a hacer pis, me tome deprisa la cerveza y me situé estupendamente a esperar...tres horas después.
En Moralzarzal pasé un frio increible, solamente compensado por el cochinillo de la comida, que por cierto fue escaso. Me sorprendió que al poco de la salida, cuando me encamine hacia el pueblo al poco tiempo de la salida ya me empecé a cruzar con ciclistas que volvían, que abandonaban? Me sorprendió, pense que sería demasiado dura demasiado frio no se. Quiza salgan de su casa para pasar el rato y alejarse de la monotonía, se vuelven con su mochila de regalo y su revista. También hay mucha tonteria en todo este entorno, cada vez más de moda y con muchos tios sobre todo mirando que su bici y su casco es más bonito que el de al lado.
En el Soplao, en Cabezón de la Sal, el entorno fué increible, la casa rural dónde estuvimos, el viaje, la gente, la preparación. La salida a las 8 de la mañana, con un ambientazo increíble con la gente abarrotando la salida, muy emocionante. En esta ocasión fuimos con más gente y pudimos compartir otras vivencias. Yo como ya aprendí disfrute de un día para mi, viendo el mar, recorriendo Santander, Suances, Altamira, tranquilamente sin mayor objetivo que pasar el día y llegar a la meta para esperar. Pero aquí ya estaba advertida de las hora aproximada de llegada, que no había lugar para sorpresas, que esto no se acababa en cuatro horas. Tranquila. Y así fué.A la llegada al pueblo toda la calle estaba repleta de gente esperando a los corredores de las diferentes modalidades. Fué muy emocionante. A la llegada a la meta, el sabor fué un poco agridulce, desde el punto de vista del esfuerzo y de quien corre la carrera. Para mí fue distintos, son dos posiciones dispares, ante un mismo evento,curioso, pero yo solo soy espectadora.
La Quebrantahuesos fué una meta emocionante. Había mucha gente, hacía mucho calor pero fué muy emocionante. A veces no logro entender cómo es posible que se produzca el momento de encontrarnos, con tanta rapidez, tensión, con la que él entra en la meta y con los nervios de " y si me voy a hacer pis seguro que entra".
Dentro de la emoción de la medalla de plata, sin saberlo yo todavía, de la llegada, también quiero decir que hubo impudencias, accidentes, en la meta¡¡¡ pero por favor serenidad, si ya has llegado si vas a tener la foto, no te grabes, no cogas tu movil. Dos horribles caidas en la entrada me dejarón fatal. Pero todo mereció la pena, las cervecitas de la explanada, la recogida de las medallas. Fenomenal.
El otro día en la Perico Delgado todo era para mí mucho más tranquilo, acabaré hecha una experta. Conocía el terreno, conocía los tiempos, conozco la ciudad, los alrededores. Me dió tiempo a volver a visitar los Jardines de la Granja, recorrer de nuevo Segovia, había mucha gente familiares de ciclistas haciendo turismo, vi a muchas mujeres de ciclistas de diferentes edades haciendo lo mismo que yo. Curioso. En la meta haciendo referencia a lo que antes contaba, estaba una familia de Sevilla. La chica recibió una llamada de su marido diciéndola que llevaba quince minutos esperándoles, que ya había pasado la meta, jo su cara fué de frustación total, los niños diciendo "pues vaya", y los padres del ciclista diciendo, " si ya te lo decía yo que era ese que había entrado..."pobres. Espero que no me pase nunca. IHasta la próxima meta



